{"id":18081,"date":"2026-03-28T22:54:57","date_gmt":"2026-03-28T22:54:57","guid":{"rendered":"https:\/\/diariotomatela.com\/?p=18081"},"modified":"2026-03-28T22:54:57","modified_gmt":"2026-03-28T22:54:57","slug":"una-cronica-de-sueno-historia-y-cronobiologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariotomatela.com\/?p=18081","title":{"rendered":"una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"has-text-align-left\">\u201cYo limito la jornada<br \/>y entonces ustedes tienen que<br \/>trabajar menos. \u00bfPara qu\u00e9?\u201d.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-left\">Julio Cordero, representante de la UIA, 2023.<\/p>\n<p>Antes de que el tiempo se volviera una grilla prolija de horas, minutos y segundos, muchas comunidades viv\u00edan en lo que los antrop\u00f3logos llamaron <em>task orientation<\/em>, \u201corientaci\u00f3n por las tareas\u201d. Investigadores que trabajaban en comunidades de Madagascar contaban <a href=\"http:\/\/archive.org\/details\/primitivetimerec00nilsrich\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">que all\u00ed nadie dec\u00eda que cocinar arroz tomaba treinta minutos. Cocinar arroz tardaba\u2026 lo que tardaba cocinar arroz<\/a>. No hac\u00eda falta invocar una medida abstracta para expresar algo que estaba contenido en la propia acci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan: el tiempo invertido en esa tarea pod\u00eda \u00e9l mismo servir de medida para otras; se dir\u00eda, en todo caso, que \u201cdos cocciones de arroz\u201d es lo que nos tom\u00f3 llegar al poblado aquel d\u00eda. <\/p>\n<p>En las orillas del r\u00edo Cross, el tiempo de la muerte de un hombre se med\u00eda por la brevedad del ma\u00edz que todav\u00eda no hab\u00eda terminado de tostarse, y en el Chile del siglo XVII, el pavor de un terremoto se cronometraba en \u00abcredos\u00bb: dos oraciones completas de sacudida antes del silencio.<\/p>\n<p>En cambio, la cocci\u00f3n de un huevo solo duraba un Ave Mar\u00eda. Incluso en la vieja Inglaterra, el tiempo de una necesidad fisiol\u00f3gica (el <em>pissing while<\/em>: <a href=\"https:\/\/www.oed.com\/dictionary\/pissing-while_n?tl=true\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">s\u00ed, es exactamente lo que parece<\/a>) serv\u00eda como una medida ruda pero honesta para marcar el paso de la vida. Las tareas, con su duraci\u00f3n concreta y encarnada, bastaban para medir el tiempo sin necesidad de una contabilidad ordenada y rigurosos tipos de cambio que nos permiten afirmar que un minuto dura 60 segundos, independientemente de lo que hagamos con \u00e9l.<\/p>\n<p>Hoy, el segundo est\u00e1 oficialmente definido como la duraci\u00f3n de<a href=\"https:\/\/www.bipm.org\/en\/si-base-units\/second\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">9.192.631.770 per\u00edodos de la radiaci\u00f3n correspondiente a la transici\u00f3n entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del \u00e1tomo de cesio-133<\/a>. Sin embargo, cuando pensamos en un segundo no imaginamos radiaci\u00f3n, cesio ni ning\u00fan proceso real, ning\u00fan fen\u00f3meno que lo \u201cllene\u201d. Es una duraci\u00f3n, s\u00ed, pero la duraci\u00f3n de nada en particular. \u201cEsto en mis tiempos no pasaba\u201d, podr\u00edan decir aquellos nativos de Madagascar.<\/p>\n<p>Pero la orientaci\u00f3n hacia las tareas no implicaba solamente que ellas funcionaran como medida. Tambi\u00e9n ordenaba la jornada y el a\u00f1o sin necesidad de cronogramas ni calendarios. Hab\u00eda momentos para que los cazadores colocaran sus trampas, definidos por la alternancia de luz y oscuridad y no por la hora de un reloj. Los pescadores segu\u00edan el ritmo de las mareas. Las vacas deb\u00edan ser orde\u00f1adas con regularidad. Y en la agricultura, los per\u00edodos de cosecha (y solo esos) demandaban trabajo de sol a sol. Los ritmos laborales respond\u00edan a necesidades perceptibles, literalmente visibles: esa vaca ah\u00ed adelante que orde\u00f1ar; ese mar ahora propicio para salir a pescar. Pero, sobre todo, esa necesidad perceptible reg\u00eda los tiempos de no trabajo, los tiempos de ocio.<\/p>\n<p>Cuando el trabajo era primordialmente agr\u00edcola, las interrupciones estaban impuestas por el mundo f\u00edsico. El ocio no era un vac\u00edo que hubiera que justificar, sino la consecuencia natural de que la noche volviera invisible la tierra o de que los meses entre la siembra y la cosecha, el grano simplemente se hiciera esperar. Pero esta relaci\u00f3n con el tiempo de trabajo y de ocio, vista en retrospectiva desde los par\u00e1metros impuestos por la industrializaci\u00f3n capitalista, no pod\u00eda dejar de aparecer como un derroche. Una f\u00e1brica, con iluminaci\u00f3n artificial y reservas de materias primas listas para alimentar una l\u00ednea de montaje, pod\u00eda permitir el trabajo sin pausas que un campo de cultivo no.<\/p>\n<p>El \u201cmatrimonio por conveniencia\u201d entre el capitalismo industrial y el puritanismo, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/past\/38.1.56\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">como lo llam\u00f3 el historiador E. P. Thompson<\/a>, tuvo que resolver esto. Y lo hizo gracias a Dios. Sin la coma.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gregorio-magno--1024x683.jpg\" alt=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda\" class=\"wp-image-1070580\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gregorio-magno--1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gregorio-magno--400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gregorio-magno--768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gregorio-magno--500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gregorio-magno--767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/gregorio-magno-.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda 1\"\/><figcaption>El papa Gregorio Magno y sus pecados capitales.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<h2>El problema del ocio<\/h2>\n<p>\u201c<a href=\"https:\/\/www.digitalpuritan.net\/Digital%20Puritan%20Resources\/Heywood%2C%20Oliver\/Volume%205%20%28Ind%20Works%29\/%5BOH%5D%20Meetness%20for%20Heaven%20Considered.pdf\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Duerman ahora, se\u00f1ores, y despi\u00e9rtense en el infierno, cuando no haya redenci\u00f3n<\/a>\u201d, advert\u00eda Oliver Heywood, un puritano del siglo XVII.<\/p>\n<p>Bajo el rigor de los te\u00f3logos puritanos, el ocio fue reclasificado como una afrenta a la divinidad: la pereza. Y ac\u00e1 uno podr\u00eda creer que, como ya nos ense\u00f1aron los pensadores <a href=\"https:\/\/youtu.be\/5u07Zl9tpBU\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Brad Pitt y Morgan Freeman<\/a>, la pereza es en efecto, y desde siempre, uno de los siete pecados capitales. En realidad, ni siquiera: aunque eso aparezca sugerido en <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p3s1c1a8_sp.html#III%20La%20diversidad%20de%20pecados:~:text=ha%20distinguido%20siguiendo%20a%20san%20Juan%20Casiano%20(Conlatio%2C%205%2C%202)%20y%20a%20san%20Gregorio%20Magno%20(Moralia%20in%20Job%2C%2031%2C%2045%2C%2087).%20Son%20llamados%20capitales%20porque%20generan\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">el Catecismo oficial de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/a>, la historia es bastante m\u00e1s compleja, la pereza <em>no<\/em> aparec\u00eda en <a href=\"https:\/\/la.wikisource.org\/wiki\/Moralia\/VI#:~:text=Primae%20autem%20ejus%20soboles%2C%20septem%20nimirum%20principalia%20vitia%2C%20de%20hac%20virulenta%20radice%20proferuntur%2C%20scilicet%20inanis%20gloria%2C%20invidia%2C%20ira%2C%20tristitia%2C%20avaritia%2C%20ventris%20ingluvies%2C%20luxuria\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">la lista del papa Gregorio Magno<\/a>, y solo se lleg\u00f3 a ella despu\u00e9s de una serie de transformaciones medievales que involucraban a una especie de apat\u00eda, pero espiritual, llamada <a href=\"https:\/\/annas-archive.gl\/md5\/d3d7dba60c508fe1c9fa75349ae331d4\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">acedia<\/a>.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/web-tamais-inglaterra-.jpg\" alt=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda\" class=\"wp-image-625912\" title=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda 2\"\/><figcaption>Inglaterra, epicentro de la Revoluci\u00f3n Industrial.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>Como fuere, y pereza en mano, seg\u00fan comenta Thompson, para la \u00e9poca de la Revoluci\u00f3n Industrial las clases ociosas (aquellas que<em> no<\/em> estaban dejando su vida en las f\u00e1bricas) descubrieron el \u201cproblema\u201d del ocio de quienes s\u00ed trabajaban. El tiempo se convirti\u00f3 en una propiedad de la que se deb\u00eda rendir cuentas; cada minuto no invertido en la producci\u00f3n se transform\u00f3 en un robo a Dios y una afrenta al patr\u00f3n, y as\u00ed se emprendi\u00f3 una aut\u00e9ntica cruzada contra pecados tales como el\u2026 <em>dormir<\/em>.<\/p>\n<p>En algunas f\u00e1bricas inglesas del siglo XIX, los obreros comenzaron a sospechar que los patrones les estaban extrayendo minutos gratuitos a su fatiga: el reloj de la nave principal no coincid\u00eda con el del campanario del pueblo. <a href=\"https:\/\/books.google.com.ar\/books?redir_esc=y&amp;hl=es&amp;id=SH4DAAAAQAAJ&amp;q=did+with+us#v=onepage&amp;q=masters%20managers&amp;f=false\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Los due\u00f1os ajustaban las agujas con discreci\u00f3n<\/a> a expensas del ocio y del <a href=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/etiqueta\/el-sueno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">sue\u00f1o <\/a>de los obreros, adelantando el inicio de la jornada y retrasando su final, de modo que la suma de peque\u00f1as alteraciones diarias produc\u00eda una transferencia silenciosa (adicional) de tiempo y dinero. Relatos de la \u00e9poca se\u00f1alan que los obreros no estaban autorizados a tener relojes, <a href=\"https:\/\/electricscotland.com\/business\/historyoffactory0000alfr.pdf\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">que les eran incautados<\/a> de forma tal que solo el capataz pudiera determinar las horas de entrada y salida. La disciplina industrial no descansaba \u00fanicamente en reglamentos y castigos, sino en la capacidad de fijar un marco temporal que convert\u00eda cada minuto en una unidad con valor econ\u00f3mico.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golombek-libro-1024x683.jpg\" alt=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda\" class=\"wp-image-1070581\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golombek-libro-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golombek-libro-400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golombek-libro-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golombek-libro-500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golombek-libro-767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/golombek-libro.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda 3\"\/><figcaption>Abecedario del sue\u00f1o, de Golombek.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<h2>Una hora menos que hace 50 a\u00f1os<\/h2>\n<p>Diego Golombek, graduado de la UBA, <a href=\"https:\/\/www.conicet.gov.ar\/new_scp\/detalle.php?id=20118&amp;datos_academicos=yes\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">investigador del CONICET y el principal especialista del pa\u00eds en cronobiolog\u00eda<\/a>, comenta que m\u00e1s cerca en el tiempo, hace escasos 100 a\u00f1os, la evidencia indica que efectivamente se dorm\u00eda en promedio \u00a1dos horas! m\u00e1s que en la actualidad: aunque de car\u00e1cter anecd\u00f3tico, es la cifra que se desprende de los diarios personales de la \u00e9poca. Si ajustamos la escala y comparamos con 50 a\u00f1os ha, ya tenemos datos de encuestadoras, y el n\u00famero sigue siendo preocupante: se dorm\u00eda, comenta Golombek, una hora m\u00e1s que ahora.<\/p>\n<p>El problema es que no somos infinitamente flexibles. Si no podemos dejar que nos sigan robando cada vez m\u00e1s tiempo es porque hay un m\u00ednimo de horas de sue\u00f1o necesarios que var\u00eda seg\u00fan nuestra edad: \u201cEl consenso actual\u201d, comenta el investigador, \u201ces de un\u00a0m\u00ednimo de siete horas de sue\u00f1o nocturno para adultos, un m\u00ednimo de ocho para\u00a0adolescentes y un m\u00ednimo de nueve para ni\u00f1os y ni\u00f1as\u201d.<\/p>\n<p>Y a los nombres que menciona Thompson, Golombek le suma uno m\u00e1s: el de <a href=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/ta_article\/hallazgo-de-investigadores-argentinos-los-trastornos-de-sueno-pueden-afectar-hasta-el-13-del-pbi-nacional\/#:~:text=Thomas%20Edison%20invent%C3%B3%20la%20luz%20el%C3%A9ctrica%20para%2C%20textualmente%20seg%C3%BAn%20sus%20palabras%2C%20%E2%80%98luchar%20contra%20la%20tiran%C3%ADa%20del%20sue%C3%B1o%E2%80%99%2C%20bueno%20viene%20ganando%20esa%20lucha%E2%80%9D.\">Thomas Alva Edison<\/a>. Edison, el inventor de una versi\u00f3n temprana de la l\u00e1mpara incandescente (y\u2026 empresario), es, nos recuerda Golombek, \u201cuno de los grandes ladrones de tiempo\u201d: \u201cexpl\u00edcitamente \u00e9l dice que una de las grandes virtudes de la iluminaci\u00f3n el\u00e9ctrica es la reducci\u00f3n del sue\u00f1o\u201d.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/thomas-edison_-1024x683.jpg\" alt=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda\" class=\"wp-image-1070575\" srcset=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/thomas-edison_-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/thomas-edison_-400x267.jpg 400w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/thomas-edison_-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/thomas-edison_-500x333.jpg 500w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/thomas-edison_-767x511.jpg 767w, https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/thomas-edison_.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" title=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda 4\"\/><figcaption>Thomas Edison, luces y sombras.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<h2>Un recurso en pugna<\/h2>\n<p>No es casual entonces que el 1\u00ba de mayo, quienes vivimos de nuestro salario conmemoremos una lucha que se inici\u00f3 con la reivindicaci\u00f3n de reducir la jornada laboral: el atrevimiento de los obreros de la \u00e9poca inclu\u00eda la osada exigencia de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Haymarket_affair#:~:text=On%20Saturday%2C%20May%201%2C%20thousands%20of%20workers%20who%20went%20on%20strike%20and%20attended%20rallies%20held%20throughout%20the%20United%20States%20sang%20the%20anthem%20%22Eight%20Hour%22.%20The%20song%27s%20chorus%20reflected%20the%20id\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">\u201c8 horas para trabajar\u201d, \u201c8 horas para lo que queramos\u201d y, oh s\u00ed, \u201c8 horas para descansar\u201d<\/a>. Desde los inicios del capitalismo, la duraci\u00f3n misma del d\u00eda de trabajo, y no solo las condiciones en que se ejerce, o los salarios con los que se lo remunera, se convirti\u00f3 en uno de los terrenos de las reivindicaciones obreras. El tiempo dej\u00f3 de ser simplemente el ritmo de las tareas para transformarse en un recurso en pugna, y pas\u00f3 a definir las reglas de juego para ambosbandos de la lucha de clases.<\/p>\n<p>El reclamo, naturalmente, no deja de ser actual: el mismo gobierno que premi\u00f3 con la secretar\u00eda de Trabajo a Cordero, fue consecuente y aprob\u00f3, hace escasas semanas, una reforma laboral que autoriza que la jornada de trabajo <a href=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/ta_article\/una-a-una-todas-las-perdidas-de-derechos-de-los-trabajadores-de-la-ley-de-flexibilizacion-laboral-que-promulgo-milei\/#:~:text=La%20jornada%20m%C3%A1xima%20ser%C3%A1%20de%2012%20horas%20(con%2012%20horas%20obligatorias%20de%20descanso)%20y%20esa%20extensi%C3%B3n%20laboral%20ser%C3%A1%20compensada%20con%20la%20reducci%C3%B3n%20de%20la%20jornada%20en%20otra%20fecha%20del%20\">se extienda hasta doce horas<\/a>. Pero hay, ir\u00f3nicamente, un plot twist.<\/p>\n<p>Y es que, como nos recuerda Golombek, no se trata solamente de que \u201csi nuestro objetivo es un objetivo de calidad de vida y de salud de la poblaci\u00f3n en general, tenemos que considerar el sue\u00f1o\u201d. La verdadera iron\u00eda es que la deuda de sue\u00f1o termina disminuyendo precisamente la productividad que, desde hace generaciones, los capitalistas intentan aumentar a fuerza de sustraernos descanso: \u201clos datos de las \u00faltimas pocas d\u00e9cadas y en algunos casos de los \u00faltimos pocos a\u00f1os\u201d, seg\u00fan resume Golombek <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/39520588\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">los resultados de un trabajo que public\u00f3 con colegas de otras \u00e1reas<\/a>, \u201capuntan indubitablemente a que el sue\u00f1o es un aliado de la productividad y no un enemigo\u201d.<\/p>\n<h2>Ser de otra manera<\/h2>\n<p>La disputa social por los recursos disponibles se extiende incluso hasta a una necesidad b\u00e1sica como el tiempo de descanso, y a niveles tales que la tiran\u00eda del trabajo se vuelve irracionalmente contra sus propios promotores. Y aunque esa disputa, por ahora, la est\u00e1n ganando Heywood y su contraparte tercermundista Cordero, la cronobiolog\u00eda y la historia de las luchas sociales son claras y nos recuerdan que las cosas no solo necesitan, sino que han podido, ser de otra manera.<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1200\" height=\"800\" src=\"https:\/\/www.tiempoar.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/web-Golombek-con-lupa.jpg\" alt=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda\" class=\"wp-image-970224\" title=\"Ladrones de tiempo: una cr\u00f3nica de sue\u00f1o, historia y cronobiolog\u00eda 5\"\/><figcaption>Golombek y el tiempo.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cYo limito la jornaday entonces ustedes tienen quetrabajar menos. \u00bfPara qu\u00e9?\u201d. 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Antes de que el tiempo se volviera<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18082,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18081","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nscionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18081"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18081\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariotomatela.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}