Diciembre arrancó caliente en Morón: esta mañana de lunes varias dependencias del Municipio amanecieron con cubiertas en los accesos y pintadas en las paredes para reclamar el pago de sueldos y horas extras que no fueron liquidadas el viernes pasado, cuando el Gobierno local pagó los sueldos de sus trabajadores.
“Ghi pagá los sueldos”, “atrás con los despidos” y “con los municipales no” son algunas de las frases que pueden leerse en las dependencias pintadas con aerosol negro. Según pudo saber Primer Plano Online, la queja es porque los salaron no se abonaron en su totalidad e incluso porque algunos empleados se enteraron de que habían sido cesanteados a partir de la no renovación de sus contratos.

Además de que algunos de los sueldos no se pagaron en su totalidad, otra irregularidad denunciada fue que no se cancelaron por completo las horas extras ya trabajadas. Léase, también hay liquidaciones adeudadas por ese concepto. Las bases decidieron manifestarse este lunes más allá de lo que comunicó el Sindicato de Trabajadores Municipales.
Posición del Sindicato de Trabajadores Municipales
En un comunicado enviado a la redacción de Primer Plano Online, desde el gremio -único con representación paritaria- informaron que este mes con los sueldos “se hizo efectivo el incremento salarial del 5,4%, correspondiente a 2,1% de septiembre, 2,4% de octubre y1% adicional destinado a evitar la pérdida del poder adquisitivo y continuar la recuperación real del salario”.


Sin embargo, ante el pago incompleto de las horas extras informó que “ya se efectuó el reclamo inmediato ante las autoridades municipales” y destacaron que irán al Ministerio de Trabajo bonaerense para amplificar el pedido. “Esperamos que esta situación sea un error administrativo y no una decisión insensible, intempestiva e inconsulta tomada desde un escritorio, sin comprender la dura realidad que atravesamos los trabajadores”, completaron.
Todo mientras las bases se rebelaron y salieron a hacer público su malestar. Desde el oficialismo algunas voces indicaron que en la jornada de inicio de la semana esa dificultad iba a estar subsanada. Eso no impide el clima hostil que hay hacia la administración del Municipio, encarnada en este caso en la figura del intendente Ghi.
