Finalmente, con los votos del bloque Fuerza Patria y aliados, el oficialismo aprobó el cronograma de aumento de tasas para 2026: la ordenanza Fiscal e Impositiva girada por el intendente, Lucas Ghi, recibió el respaldo de la mayoría del Concejo Deliberante en la Asamblea de Mayores Contribuyentes.
Como informó Primer Plano Online, la bancada oficial le impuso modificaciones al proyecto girado por el Ejecutivo, que aceptó los cambios luego de una reunión con concejales encabezada por el secretario de Economía y Finanzas, Guido Napolitano.
Fue la concejal Florencia De Luca la que defendió los cambios en la ordenanza y ponderó que “la mayor parte de los recursos con los que contará el Municipio estarán volcados a las áreas más sensibles”. “Es una propuesta acorde a las necesidades que tiene el Municipio y a lo que necesitan los vecinos”, fundamentó la dirigente de Nuevo Encuentro.
“¿Qué se supone que hagamos nosotros cuando el Estado nacional se queda con nuestros recursos? Todos los insumos del Municipio aumentaron de manera exponencial. Y como sabemos que la cosa está difícil hemos diseñado un esquema tributario justo, para amortiguar el golpe y que la clase media y los sectores populares no sean variable de ajuste”, explicó Agustín Ramponelli, extrañamente la única voz del riñón del intendente que defendió el proyecto.
La oposición, con bandera en contra
Toda la oposición estuvo ausente al inicio de la sesión y sólo se presentó una vez que el debate había comenzado. Incluso la secretaria del cuerpo, Daniela Coullery, leyó una nota presentada por el concejal Ariel Aguilera, de la bancada Todo por Argentina, quien justificó su no presencia en el hecho de que la convocatoria a sesionar era “ilegal”.
En esa idea profundizó Analía Zappulla, de La Libertad Avanza, quien refirió que “venimos de una sesión preparatoria que consideramos fuera de todo reglamento”. “Esta sesión está viciada de nulidad”, insistió desde el punto de vista jurídico. Desde lo político argumentó: “no vamos a habilitar aumentos de tasas que no se condicen con los servicios que están brindando el Municipio”.
En esa sintonía se expresó Daniela Cáceres, quien cuestionó la situación del Hospital de Morón, donde “no funciona ni la heladera”. “Hay hasta ratas, lo vimos todo.El intendente no tiene autoridad moral para pedirle un peso más a los vecinos”, sentenció.
La libertaria María Mobilia apuntó contra la Tasa Covid, que se sigue cobrando en el Municipio pese a que ya la pandemia terminó, mientras que su compañero de bloque Pablo Miño insistió: “me cuesta entender que el intendente sea tan necio y pida este aumento”. “Son una maquinaria hecha para recaudar”, fustigó Ezequiel Tozzi.
Del debate participaron también mayores contribuyentes, que opinaron tanto a favor como en contra. La votación finalmente concluyó con 26 votos positivos y 16 negativos.
Los cambios que sufrió la ordenanza
La ordenanza inicial sufrió modificaciones para ser aprobada después el grosero error político del Ejecutivo, que lo había enviado a principios de diciembre y había sufrido un revés por la mayoría opositora. Ahora el intendente aceptó que debía consensuar con la bancada de Fuerza Patria para no sufrir un nuevo revés.
Lo que se tocó en concreto es la manera en que impacta el aumento. Así, la Tasa por Servicios Generales (TSG) que abonan todos los frentistas con domicilio en el distrito sufrirá una suba del 10% desde el 1 de enero para zonas altas y medias, mientras que pasa las zonas bajas y las más vulnerables el aumento será del 5 por ciento.
“El proyecto inicial era que todos pagaran por igual un aumento del 30% desde enero. Eso se cambió y según las zonas será del 10% para los sectores más pudientes y del 5% para los de menor capacidad contributiva. Después se irán actualizando los valores para llegar al 30% total en junio”, describieron los voceros consultados.
En lo que hace a la Tasa de Inspección por Seguridad e Higiene (TISH), hay rubros que arrancarán pagando un 20% más en enero y luego tendrán aumentos del 5% en marzo, mayo y julio. Esa fue una propuesta consensuada con cámaras empresarias y comerciales.
Luego hay otras categorías que abonarán una suba del 35% desde enero. Son crematorios, ARTs, Hipódromos, bancos y entidades financieras, entidades de crédito y/para consumo, casas de cambio, agencias de apuestas hípicas, bingos, casinos, minibancos, cajeros automáticos y/o terminales de autoservicio.
