La fecha es el próximo lunes: ese día debe volver al frigorífico Ganadera San Roque de Morón la actividad habitual. La decisión del Ministerio de Trabajo bonaerense de dictar la conciliación obligatoria por 15 días impone a que las partes negocien una salida al conflicto desatado después del anuncio de que la empresa cerraba y el envío de los telegramas de despido al personal.
Las cartas que envío la empresa a su personal tienen una descripción lapidaria: allí se mencionan “cambios drásticos en las condiciones económicas del país” y la “indiscriminada apertura comercial” que derivó en una “fuerte caída del consumo por factores socio-económicos” que “han tornado absolutamente inviable” la continuidad de su producción. Allí también se comunicó la manera en la que se iba a hacer efectiva la respectiva indemnización.

Sin embargo, el Sindicato de Trabajadores de la Carne de zona oeste solicitó la intermediación de la delegación Morón del Ministerio de Trabajo provincial tras denunciar que se encuentra “en estado de asamblea permanente a consecuencia del despido arbitrario de los trabajadores”.
“Intimamos a la parte empleadora a que deje sin efecto los despidos con la inmediata reincorporación con el consiguiente pago de salarios caídos, caso contrario tomará las medidas de acción directa tanto gremiales, legales y sociales tendientes a garantizar la fuente de trabajo de los empleados desvinculados”, enfatizaron desde el gremio.
La intervención ministerial
En acta de la primera audiencia en el Ministerio, la empresa ratificó las cesantías, por lo que aceptó la conciliación obligatoria para intentar abrir una negociación con el sindicato. “Se torna imprescindible restablecer la paz social, procurando mantener la fuente de trabajo y los niveles de producción a fin de encontrar un punto de partida eficaz para encausar el diálogo”, se estableció en la conciliación firmada por el delegado ministerial, David Ponce.
“Ahora se abre una mesa de diálogo durante 15 días para intentar acercar posiciones. Mientras eso ocurre todo se retrotrae al 27 de febrero, día en que fueron fechados los telegramas de despido, y ni trabajadores ni empleadores pueden realizar medidas de acción directa”, precisaron voceros oficiales consultados por Primer Plano Online.
Ese plazo estipulado para negociar es prorrogable por 5 días más. En principio ahora hay una audiencia prevista para el 19 de marzo, en donde se pondrán a consideración posibles salidas al diferendo. Ya desde ayer los empleados tuvieron que presentarse al frigorífico, aunque para que se retome la actividad hay todo un procedimiento previo, como la llegada de materia prima para que puedan trabajar. En principio la reapertura es el lunes.
Lo que subyace en este conflicto es algo de lo que ya informó Primer Plano Online en el artículo pasado: hay una suerte de decisión empresaria de acogerse al nuevo marco regulatorio que habilita la reforma laboral sancionada por el Congreso para arrancar de cero el vínculo con sus empleados.
“La empresa tiene trabajo, no está en crisis. Lo que intenta es reformular los acuerdos salariales y dejar de pagar cifras que estaban consideradas como changas, que es un diferencial importante en el ingreso de cada trabajador”, reflexionó un interlocutor que forma parte de las negociaciones. Es lo que ahora se debe dirimir.

