Largas filas y un fuerte malhumor social pueden percibirse desde ayer en las paradas de colectivos. Es que las empresas del sector que recorren las calles del área metropolitana redujeron fuertemente la cantidad de unidades para cubrir los recorridos y la gente lo siente.
Según pudo confirmar Primer Plano Online con fuentes empresarias, la reducción alcanza un 30% en horas pico y hasta un 40% en el resto de la jornada laboral. ¿El motivo? La impactante suba de combustibles en las últimas semanas, que impacta directamente en las arcas de las transportistas.
El gasoil es uno de los principales insumos que utilizan las compañías y desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán su precio internacional se disparó fuertemente. En la Argentina en particular, salvo algunas excepciones como las provincias patagónicas, el impacto en los surtidores alcanzó un 45% en dos meses.
Por eso las empresas le reclaman al Gobierno ajustar los subsidios que reciben por el traslado de pasajeros, y como hasta el momento no hubo reconocimiento de mayores costos optaron por racionalizar sus prestaciones para poder garantizar los servicios.
Esa merma se notó fuerte y hoy por la mañana fue tema en la mayoría de medios televisivos, que se concentraron en vivo desde terminales como Constitución. El sistema SUBE comprobó la cantidad de colectivos menos en las calles: es mediante el cual se controlan los kilómetros que realiza cada micro urbano.
Si no hay respuestas de la Secretaría de Transporte, la racionalización se anticipa como mayor en los próximos días. Es decir, las empresas aseguran que no están recibiendo el gasoil que necesitan para dar sus prestaciones y que lo que les llega es con un fuerte incremento final. Por eso aseguran que brindarán los recorridos que les permitan sus ingresos.
